Correr es de cobardes

Correr es de cobardes

Correr es de cobardes.

– “Mamá, ahora vengo, voy a correr!”

– “Ahora? Pero si es tardísimo!”

No se cuantas veces habré dicho esa frase y cuantas habré escuchado esa respuesta…

Salir a correr siempre me ha ayudado a evadirme de mis problemas, desde que estaba en el instituto y me agobiaba porque tenia que estudiar y no sacaba las ganas de ningún lado, pero sabía que tenia que hacerlo y no me podía concentrar, el examen era mañana, no había manera de que mi cabeza retuviera absolutamente nada, no iba a aprobar, mis padres se enfadarían, sabía que suspendería otra vez.

Pero es que no quiero, no tenia ganas y la ansiedad que me generaba estas situaciones, cosas que hoy piensas y dices, menudo pringado era, pues no te van a caer hostias en los años que vienen como para que pongas así por eso… Pues si, pero cada edad tiene sus motivos, y a mi eso me daba ansiedad, mucha ansiedad, la que sólo se curaba temporalmente saliendo a correr.

De repente todo desaparecía, ya no había examen mañana, no había broncas no habían libros, sólo importaba aguantar, aguantar corriendo sin parar hasta la siguiente farola.

Venga, otra farola más, “hasta esa de allí y paro”, nunca quería parar, mientas corría, aunque no pudiera respirar, prefería esa sensación de cansancio a la enfrentarme a mi propia realidad, así que sí, puede que sea un cobarde, corriendo huía de mis problemas, y lo sigo haciendo.

Pero esto aun viene de aún más atrás, no voy a entrar en detalles pero os pongo en contexto, típico niño gordo en el que un día la cabeza le hace click, y decide que esto no puede seguir así, no estaba a gusto y eso había que cambiarlo, de nuevo, no estaba a gusto con mi realidad en vez de aceptarla decidí intentar cambiarla, tal vez no aceptar o no querer aceptar una realidad también sea de cobarde, y de nuevo, utilicé el running para intentar superar esa situación. Sí, empecé a correr, correr es de cobardes.

Y así toda mi vida, siempre he corrido para huir de mis problemas, para conseguir ese rato de soledad, de únicamente pensar en respirar, en aguantar un poco más, solo pensar en el momento sin importar lo que vaya a pasar cuando acabe de correr, o la reunión de mañana, o la decisión que tienes que tomar y no tienes huevos para hacerlo.

"There are moments in time when running allows you to see how wonderful your life is"
Hay momentos que correr te hace ver lo maravillosa que es tu vida

Aún me vienen recuerdos de más pequeño, seguramente ya gordito y acomplejado, pero en ese momento aún no era consciente, ahí alguna vez le pedía a mi padre acompañarle a correr, no recuerdo que hubieran sido muchas carreras las que hice con mi padre, pero estoy seguro que fueron por mi parte las más sinceras que he hecho en mi vida, esas si que no eran por huir de nada, simplemente quería hacer lo que hacia mi padre.

Ese súper héroe que es capaz de hacer cosas asombrosas como correr 3 o 4 kilómetros, ¡Eso es una barbaridad! Yo también quería ser capaz de hacer eso.

Crecí y crecí, y sí, conseguí correr más que esos 4 kilómetros, cuando te haces mayor cambia tanto la perspectiva, cosas que consideras que sólo alguien increíble es capaz de hacer cosas increíbles, y no, no es así.

Recuerdo que el día que iba a dejar a mi pareja salí a correr, sabia que tenía que hacerlo pero como siempre la inseguridad me destrozaba por dentro, angustia, dolor,… una sensación muy extraña y dolorosa.

Antes de hacerlo, no fui capaz ni de correr, pero cuando lo conseguí, ya no estábamos juntos, salí a correr, joder que si salí, ni corriendo era capaz de quitarme esa sensación, ¿He hecho lo correcto? Esto no es real, no puede ser verdad, ¿He hecho lo que creo que he hecho? Joder la he cagado, no tenia que haberlo hecho, Pero tío si llevabas tiempo pensándolo, ¿Y si no es lo que debería haber hecho? Seguro que había otra solución. Y de repente, ¡Va, hasta esa farola! Lo conseguí.

Se fueron los pensamientos por un instante, volví a pensar en correr y solo en correr.

Esa vez volví a correr por cobarde, corrí huyendo de mis problemas, huyendo de mi, de mi inseguridad.

A día de hoy sigo corriendo para huir, pero no siempre corro por eso, ahora corro por placer, me encanta correr.

Dentro de poco voy a cumplir un gran reto que tenia en mente…

Siempre me muevo por objetivos y este es uno de los más importantes que me he marcado hasta la fecha.

Mi primera maratón, después de esto, que alguien me diga que correr es de cobardes.

Objetivo: Zurich Maratón de Sevilla. 23 feb. 2020


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